Las soluciones de gestión de la superficie de ataque externa (EASM) permiten a las organizaciones identificar y supervisar de forma continua todos los activos expuestos a Internet, incluidos los sistemas desconocidos o no gestionados. Al agregar datos de múltiples fuentes externas, como inteligencia de amenazas, supervisión de la web oscura y fuentes de vulnerabilidades, las organizaciones obtienen una visión completa de su exposición.
Mediante la correlación de la inteligencia externa con los datos de seguridad internos, las plataformas EASM proporcionan una evaluación del riesgo contextualizada y priorizan las amenazas que afectan directamente a la organización. Esto ayuda a los equipos de seguridad a reducir de forma proactiva la superficie de ataque y a prevenir posibles brechas antes de que se produzcan.


