Las organizaciones recurren cada vez más a varios proveedores de nube, aplicaciones SaaS (software como servicio – aplicaciones a las que se accede por internet sin que la organización las instale ni gestione localmente) y cargas de trabajo distribuidas. Aunque este enfoque ofrece flexibilidad y escalabilidad, también dificulta que los equipos de seguridad mantengan una visión completa de usuarios, datos, aplicaciones y eventos de seguridad.
Mejorar la visibilidad de la seguridad en entornos multinube requiere más que monitorizar cada plataforma por separado. Las organizaciones necesitan saber qué activos tienen, quién puede acceder a ellos, cómo se mueven los datos entre servicios y cómo se conectan los eventos de seguridad de los distintos entornos.
Cada plataforma de nube tiene sus propios formatos de registro, controles de seguridad, modelos de identidad y capacidades de monitorización. Sin un enfoque unificado, esto puede crear puntos ciegos y dificultar saber si los eventos que ocurren en distintos entornos están relacionados.

