Resolver los retos de ciberseguridad del sector sanitario

Visibilidad y control sobre la infraestructura

Resolver los retos de ciberseguridad del sector sanitario

La brecha de infraestructura del sector sanitario

La mayoría de los ciberataques en el sector sanitario no parten de vulnerabilidades complejas, sino de exposiciones conocidas: accesos sin proteger, falta de segmentación de red o dependencia de sistemas críticos.

El problema no es solo el compromiso inicial, sino cómo estas vulnerabilidades permiten una rápida propagación por infraestructuras interconectadas. Un único punto comprometido puede afectar simultáneamente a varios sistemas, servicios u organizaciones. En el contexto sanitario, el impacto de estos ataques va más allá de las brechas de datos y afecta directamente a la continuidad de los servicios médicos y al acceso a la atención crítica.

En la práctica, estos ataques siguen patrones recurrentes, basados en métodos de acceso y propagación que aparecen de forma constante en los incidentes del sector sanitario.

La brecha de infraestructura del sector sanitario
Métodos de ataque habituales en el sector sanitario
Brechas de datos

Las brechas de datos suelen deberse a credenciales comprometidas, aplicaciones médicas vulnerables, servicios en la nube mal configurados o accesos no autorizados. En estos casos, se exponen o exfiltran datos médicos e información de pacientes, con consecuencias legales, pérdida de confianza y daño reputacional.

Ataques de ingeniería social

La ingeniería social consiste en manipular al personal médico, administrativo o a socios mediante phishing, vishing, smishing o cuentas de correo institucionales comprometidas para obtener credenciales de acceso, introducir malware o desviar pagos.

Los atacantes pueden suplantar a autoridades sanitarias, proveedores de servicios médicos, entidades nacionales de seguro de salud o directivos, aprovechando los flujos internos de aprobación y las condiciones del trabajo remoto.

Ataques de ransomware y malware

El ransomware y el malware se utilizan para cifrar sistemas, extraer datos e interrumpir las operaciones. Cada vez más, los ataques emplean mecanismos de “doble extorsión”, que combinan el robo de datos con la interrupción de sistemas y, en algunos casos, ataques DDoS.

En muchos casos, los atacantes permanecen en la infraestructura durante un tiempo antes de lanzar el ataque, mapeando sistemas críticos y copias de seguridad. El tiempo de despliegue se ha reducido de forma significativa, con una media de unas 24 horas.

Los ataques de ransomware afectan directamente a los sistemas clínicos (HIS, EHR, EMR), donde la indisponibilidad del sistema repercute de inmediato en la actividad médica y en el acceso a datos esenciales de los pacientes. Aproximadamente el 92 % de los casos europeos implican tanto el cifrado de archivos como la exfiltración de datos.

Ataques a la cadena de suministro

Los ataques a la cadena de suministro consisten en comprometer aplicaciones médicas de terceros, proveedores de servicios de TI o procesos externalizados para obtener acceso indirecto a hospitales y clínicas.

Los atacantes explotan herramientas de administración remota, actualizaciones de software, servicios en la nube o canales de intercambio de datos médicos para eludir los controles de seguridad y obtener acceso legítimo dentro de la red.

Robo de credenciales

El robo de credenciales suele realizarse mediante notificaciones falsas que suplantan comunicaciones de hospitales o de autoridades sanitarias nacionales, con el fin de capturar credenciales de acceso.

Los ataques también incluyen redirecciones mediante códigos QR a páginas maliciosas y el uso de infostealers (p. ej., RedLine, Vidar) para recopilar credenciales automáticamente. Asimismo, crece la tendencia a vender en línea credenciales sanitarias comprometidas, incluidos accesos VPN o RDP a redes hospitalarias.

Cómo se manifiestan en la práctica los ciberataques en el sector sanitario
1. Hospital AZ Monica, Amberes, Bélgica – 2026

Un ciberataque contra el Hospital AZ Monica provocó caídas de los sistemas informáticos y limitó la actividad médica.

Se cancelaron más de 70 cirugías y se trasladó a pacientes a otros centros. El acceso a los historiales médicos electrónicos no estuvo disponible y la recuperación llevó aproximadamente un mes. Este caso pone de relieve el impacto directo de las caídas de los sistemas en las operaciones médicas.

2. Synnovis / NHS UK – 2024

Un ataque de ransomware contra Synnovis, proveedor de servicios de laboratorio para hospitales del NHS en Londres, afectó directamente a la capacidad de diagnóstico de varias unidades médicas.

Se cancelaron más de 1.100 procedimientos y la capacidad de procesamiento de los laboratorios se redujo de forma significativa. Al mismo tiempo, se exfiltraron y publicaron aproximadamente 400 GB de datos médicos, y se estimó que la recuperación completa de los sistemas llevaría más de 17 meses.

3. Ataque de ransomware contra hospitales rumanos – 2024

Un ataque de ransomware dirigido a la plataforma HIS Hipocrate afectó a varias instituciones médicas de Rumanía y se propagó rápidamente por falta de segmentación.

Los datos fueron cifrados en 26 hospitales, mientras que más de 100 centros se desconectaron como medida de precaución. En algunos casos, la actividad médica volvió temporalmente a procesos manuales. El rescate (~3,5 BTC) no se pagó. El incidente muestra cómo la falta de segmentación permite una propagación rápida entre varias organizaciones.

4. Change Healthcare / UnitedHealth – 2024

Un ciberataque contra Change Healthcare afectó a más de 100 millones de personas e interrumpió procesos críticos como la facturación y las cadenas de suministro farmacéutico. El acceso inicial se obtuvo mediante credenciales comprometidas, lo que lo convierte en la mayor brecha de la historia del sector sanitario.

5. Grupos prorrusos (Killnet) – 2023–2024

Entre 2023 y 2024, varios hospitales de Europa, incluidos algunos de Dinamarca, Alemania y los Países Bajos, fueron objeto de ataques DDoS coordinados vinculados a grupos prorrusos como Killnet.

Estos ataques no implicaron compromiso de sistemas ni exfiltración de datos, pero afectaron a la disponibilidad de servicios digitales, incluidas las plataformas en línea utilizadas por pacientes y personal.

En definitiva, la ciberseguridad solo es eficaz cuando la tecnología, los procesos y el factor humano funcionan de manera integrada. La formación periódica, las simulaciones de ataques de phishing y la concienciación sobre los riesgos desempeñan un papel decisivo en la reducción de la superficie de ataque.

Expertware, en colaboración con la Dirección Nacional de Ciberseguridad (DNSC), organiza periódicamente seminarios web centrados en la concienciación sobre riesgos en diversos sectores; el más reciente tuvo lugar en el sector sanitario. La presentación puede consultarse aquí.

Cómo gestionar estos riesgos

En las infraestructuras sanitarias, el objetivo no es una renovación arquitectónica completa, sino la reducción rápida de la exposición y del tiempo de detección.

El uso de herramientas separadas para vulnerabilidades, monitorización o auditorías suele generar puntos ciegos en los que la actividad sospechosa no puede analizarse a tiempo. En tales condiciones, los incidentes se detectan tarde y su impacto se extiende a las operaciones. En este contexto, el problema ya no es la falta de datos, sino la falta de correlación entre ellos.

El papel de una plataforma de seguridad integrada

En el contexto de los requisitos de NIS2, estas capacidades se vuelven esenciales para garantizar la monitorización continua, la gestión de riesgos y la notificación de incidentes. La visibilidad total de la infraestructura, el inventario de activos y la correlación de datos en tiempo real permiten a las organizaciones sanitarias cumplir los requisitos de conformidad y reducir al mismo tiempo los riesgos operativos.

Una plataforma como SIEMBIOT responde a esta necesidad centralizando y analizando los datos en un único punto. La diferencia no está en el volumen de datos recopilados, sino en la capacidad de correlacionarlos e interpretarlos en un contexto operativo.

A nivel técnico, la plataforma correlaciona eventos de la infraestructura (registros, autenticaciones, tráfico) con las vulnerabilidades existentes, el nivel real de exposición y la inteligencia de amenazas externa (CTI), como credenciales comprometidas o indicadores de compromiso.

Como resultado, no solo destaca vulnerabilidades o alertas, sino también su contexto: qué es crítico, qué es explotable y dónde se produce la actividad sospechosa.

En definitiva, la ciberseguridad solo es eficaz cuando la tecnología, los procesos y el factor humano funcionan de manera integrada. La formación periódica, las simulaciones de ataques de phishing y la concienciación sobre los riesgos desempeñan un papel decisivo en la reducción de la superficie de ataque.

Expertware, en colaboración con la Dirección Nacional de Ciberseguridad (DNSC), organiza periódicamente seminarios web centrados en la concienciación sobre riesgos en diversos sectores; el más reciente tuvo lugar en el sector sanitario. La presentación puede consultarse aquí.

Causas de los ciberataques en el sector sanitario

Los ciberataques en el sector sanitario no se deben únicamente a los vectores de ataque, sino también a las características de las infraestructuras informáticas hospitalarias, que limitan las capacidades de prevención y respuesta.

Muchos dispositivos médicos funcionan sobre sistemas heredados (Windows XP/7), con ciclos de vida de 10–15 años y sin soporte del fabricante. En estos casos, la aplicación de parches es limitada o imposible, lo que deja los sistemas expuestos durante largos períodos.

Al mismo tiempo, las redes a menudo no están segmentadas y utilizan VLAN compartidas entre entornos administrativos, clínicos e IoMT. Una vez obtenido el acceso inicial, el movimiento lateral se vuelve rápido y difícil de controlar.

Los sistemas críticos como HIS o EHR funcionan de forma continua, sin ventanas de mantenimiento reales. Cualquier interrupción afecta directamente a la actividad médica, lo que limita la posibilidad de aplicar actualizaciones de seguridad o intervenciones.

Además, muchos protocolos utilizados en entornos sanitarios, como DICOM, HL7v2 o Telnet, no se diseñaron pensando en la seguridad y no admiten mecanismos de protección modernos, lo que aumenta la superficie de ataque.

Por último, la falta de estrategias de copia de seguridad sólidas o la insuficiente comprobación de los procesos de recuperación dificultan y alargan la recuperación tras un incidente.

Monitorización 24/7 y detección en tiempo real

La monitorización continua permite identificar rápidamente la actividad sospechosa, incluso fuera del horario laboral o en periodos de personal reducido, cuando las señales tempranas suelen pasar desapercibidas.

En un modelo SIEMBIOT con SOC/MDR 24×7, los registros, la telemetría y las alertas de múltiples fuentes se correlacionan en tiempo real, y los eventos sospechosos se priorizan y analizan con rapidez. Esto reduce significativamente el tiempo de respuesta (de semanas a horas o días) y limita la propagación de los incidentes por la infraestructura, incluidos los entornos críticos.

Sin monitorización continua, el tiempo para identificar un ataque y el período durante el cual permanece sin detectar (“tiempo de permanencia”) pueden extenderse a semanas o meses, lo que da a los atacantes tiempo para el movimiento lateral, la escalada de privilegios y la preparación de un impacto operativo.

Al mismo tiempo, la integración de datos externos permite correlacionar la exposición externa con la actividad interna, lo que proporciona visibilidad de los riesgos reales. Sin un enfoque así, los ataques pasan desapercibidos hasta que su impacto operativo se hace visible.

Cómo se puede probar la plataforma SIEMBIOT

La plataforma SIEMBIOT puede probarse gratis durante 3 meses gracias a una subvención europea disponible hasta junio.

La implementación no requiere cambios importantes en la infraestructura, pero permite aumentar gradualmente la visibilidad del sistema. Primero se centralizan los registros y se identifican las exposiciones críticas; después se pasa a la monitorización continua y la correlación de eventos y, por último, a la prueba de los procesos de respuesta y la generación de informes de cumplimiento.

Para evaluar la plataforma en un contexto real, complete el formulario de contacto y el equipo se pondrá en contacto con usted para darle más detalles.

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